Como os cuento en sobre mí, el interés de cursar el máster de mindfulness fue la necesidad de acercarme más a la neurociencia. Mi TFM- trabajo fin de máster- Mamá & Bebé mindfulness me llevó a investigar sobre el cortisol en los bebés, y de cómo les afecta en el sistema nervioso autónomo, en su nervio vago y por tanto en el sistema digestivo y en los llantos inconsolables.
Di Pietro en el año 2016 descubre que la mujer, por el simple hecho de trabajar fuera de casa, produce el cortisol necesario para impedir que una enzima en la placenta, frene el paso del cortisol a su bebé. Si a esto añadimos los agentes químicos que se administran en el momento del parto, más el proceso de parto que es altamente estresante para el bebé. Llegamos a la conclusión que el proceso de parto se puede catalogar como trauma de parto. Su denominación es variada: trauma de parto, trauma obstétrico, lesión de parto, etc. Pueden producirse antenatalmente, intraparto o durante las maniobras de reanimación y ser evitables o inevitables. (Rodríguez-Alarcón Gómez, J; Melchor Marcos; JC; Martín Vargas; L; Fernández Llebrez del Rey, L, 2008).
A esto hay que sumar que el entorno a veces no facilita la recuperación materna, y a su ritmo. ¡Enseguida tiene que estar lista y estupenda! Y nada más lejos de la realidad. Mamá y bebé sois una díada, y tanto mamá como bebé estáis en un estado de vulnerabilidad elevado.
Poco a poco vamos aceptando que la maternidad ha estado idealizada, y pone de manifiesto que todas las miradas van al bebé. Siendo la madre la que necesita mirada, acompañamiento y sostén.
Por eso NACE el PROTOCOLO: MAMÁ & BEBÉ MINDFULNESS
Te ofrecemos guía y acompañamiento durante 8 semanas:
– Duración: 1 sesión semanal, 75´ aprox
– Modalidad: Online o presencial
– En grupo o individualmente en consulta.
– Grabaremos las diferentes técnicas en audio, para que lo puedas trabajar diariamente en casa.
Se trata de sesiones de acompañamiento, donde se te facilitará el cuidado y la escucha desde la atención plena, la aceptación y la compasión.
Aprenderás a aceptar lo que ya eres, desde el sentir y la experiencia, y no desde el “tengo que» causante de expectativas que al no cumplirse son generadoras de sufrimiento y estrés.
Herramientas todas ellas de tercera generación con gran evidencia científica en la reducción de estrés, y el diálogo interno.
Permite que la crianza sea la mejor que puedas tener, tú, sin compararte. Sin idealizar, mirando la realidad, tú realidad, con aceptación y sin juicio.
Los bebés son altamente sensibles, acompáñales desde el inicio de su vida. Desde la mejor versión de ti misma, que no es ser una madre perfecta e ideal. La mejor versión de ti misma es conocerte y aceptarte, para poder acompañar a tú bebé en el mejor viaje de su vida: la VIDA MISMA.
Evidencia científica:
Al nacer, estas criaturas, expuestas a las hormonas maternas del estrés, serán más irritables, con mayor propensión a llorar (Van der Wal y cols., 2007) y probabilidad de tener respuestas conductuales más exigentes al estrés (Davis y Sandman., 2007). La propia respuesta al estrés puede acabar por reprogramarse y alterarse (Glover y cols ., 2010; Glover., 2011; Oberlander y cols., 2008; García Segura, 2009; Sandman y cols., 2011.

